Archivo diario: agosto 27, 2025

El olvido del silencio: la elipsis como fundamento del microrrelato



“La sanción del crítico no es el sentido de la obra,
sino el sentido de lo que dice sobre ella.”
—Roland Barthes

“Aquí habrá pocas palabras,
pero yo sé que los silencios cuentan.”
—Julio Cortázar

La elipsis es un recurso literario que consiste en omitir información dentro de un texto, invitando al lector a inferir lo sucedido a partir de lo expresado. En otras palabras, permite al autor sugerir sin declarar, generando un vacío que el lector debe completar con su imaginación. Este mecanismo aparece en todos los géneros literarios, desde la poesía hasta la novela, y puede emplearse para provocar tensión, misterio, suspenso, humor u otros efectos.

En la narrativa, su uso es especialmente frecuente para realizar saltos temporales o insinuar hechos sin describirlos directamente. Por ejemplo, si un autor desea mostrar a un personaje afectado por un trauma, puede recurrir a la elipsis para pasar directamente a la escena en la que este se recupera en el hospital, omitiendo el episodio traumático. Así, se genera un impacto emocional que interpela activamente al lector. En la poesía, la elipsis también puede emplearse para causar sorpresa o evocar ideas más amplias y complejas.

Octavio Paz, uno de los más destacados poetas y ensayistas mexicanos, reflexionó con profundidad sobre la relación entre lenguaje, literatura y silencio. Consideraba al silencio como una presencia constante y necesaria, tanto en la vida como en la creación literaria. En su ensayo El arco y la lira, sostiene que el lenguaje no se reduce a palabras y frases, sino que incluye también los espacios entre ellas: los silencios, las pausas, lo no dicho. Para Paz, comprender estos elementos es esencial para alcanzar una visión más profunda del lenguaje y de la existencia humana.

Los filósofos griegos abordaron el tema del silencio desde diversas perspectivas. Para ellos, el silencio era una virtud, particularmente valorada en contextos de contemplación y sabiduría. Sócrates, por ejemplo, asociaba el silencio con la humildad, una cualidad que consideraba fundamental para alcanzar el conocimiento. Platón, por su parte, lo entendía como un requisito para la reflexión. En su diálogo Fedro, menciona a Harpócrates, dios griego del silencio, como figura inspiradora de introspección en quienes buscan la verdad.

Mijaíl Bajtín, influyente teórico literario y filósofo ruso del siglo XX, también reflexionó sobre el papel del silencio en su obra Problemas de la poética de Dostoievski. Para él, el silencio es una dimensión esencial de la comunicación, estrechamente ligada a la noción de polifonía, es decir, la coexistencia de múltiples voces y perspectivas en una obra. Según Bajtín, el silencio puede marcar pausas en el diálogo o en la acción, y ofrecer un espacio para que el lector intervenga activamente en la construcción del sentido. Asimismo, lo concibió como una forma de resistencia frente al poder dominante.

El microrrelato es un género que se define por su brevedad y su capacidad de condensar una historia completa en unas pocas palabras. Para lograrlo, resulta fundamental dominar herramientas narrativas como la elipsis. Este recurso permite omitir información relevante con distintos fines: generar suspenso, enfatizar determinados elementos o invitar al lector a completar la historia desde su perspectiva. En un formato tan limitado como el microrrelato, la elipsis se vuelve imprescindible para narrar con eficacia.

Quizá uno de los efectos más potentes de la elipsis sea su habilidad para crear misterio y suspenso. Al omitir detalles clave, el autor despierta en el lector la impresión de que hay algo oculto, lo cual lo motiva a continuar la lectura en busca de aquello no dicho. En este sentido, la elipsis actúa como un anzuelo que capta la atención del lector y la mantiene hasta el final.

Además, al eliminar detalles que podrían distraer, la elipsis contribuye a destacar elementos esenciales de la historia. Lo omitido, paradójicamente, intensifica lo presente.

Finalmente, este recurso permite una lectura participativa: al dejar vacíos en el texto, el autor abre un espacio para que el lector intervenga activamente, reconstruyendo lo no dicho con su propia imaginación. Esta colaboración implícita transforma la lectura en una experiencia más rica, personal y significativa.

Referencias

Barthes, Roland. El susurro del lenguaje. Traducción de Joaquín Jordá, Paidós, 1987.

Bajtín, Mijaíl. Problemas de la poética de Dostoievski. Traducción de C. Bayod, Fondo

de Cultura Económica, 1986.

Cortázar, Julio. Poesía completa. Alfaguara, 2008.

Paz, Octavio. El arco y la lira. Fondo de Cultura Económica, 1956.

Platón. Fedro. Traducción de Luis Gil, Gredos, 1992.

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized

El murmullo de lo no dicho: explorando Disonantes de Sara Coca

Sara Coca, con Disonantes, reafirma su posición como una de las voces más sólidas de la microficción contemporánea. Con 74 microrrelatos distribuidos en tres secciones —Cacofónicos, Familias asonantes y Eufónicos—, la autora construye un universo donde el sonido, el silencio y la elipsis se entrelazan con una naturalidad que demuestra su madurez literaria. Esta reseña, acompañada de una reflexión crítica sobre la elipsis en el microrrelato, busca ofrecer una lectura compendiada, pero accesible de su propuesta.

La musicalidad y el silencio como ejes

El título no es fortuito: Disonantes explora la tensión entre armonía y ruido, entre lo dicho y lo callado. En “Incomprensión”, el abuelo que “oye mejor por el oído que no escucha” (17) condensa ese conflicto entre percepción e incomunicación. Cada relato es breve pero resonante, trabajado con precisión para que cada palabra tenga peso.

Atmósferas y extrañamiento

Coca logra que lo cotidiano se vuelva inquietante. En el micro que le da título a la colección, el rechazo hacia unos vecinos raros y sus plantas ruidosas desemboca en un incendio que nadie se atreve a nombrar. La violencia, el miedo y el silencio se cruzan en apenas unas líneas, demostrando el poder de la elipsis bien ejecutada.

Lirismo y crítica social

En textos como “Nostalgia”, la personificación dota de emoción y memoria a un mástil que alguna vez fue árbol. En otros, como “La mujer del hombre elefante” o “El hurto”, el humor ácido y la crítica social se entrelazan para mostrar la indiferencia y el absurdo de lo humano, siempre con sutileza.

En conclusión, Disonantes confirma a Sara Coca como referente no solo en España, sino también en el panorama de la microficción puertorriqueña. Su dominio del ritmo, la elipsis y el silencio convierten este libro en una lectura imprescindible para quien busque en el microrrelato brevedad con profundidad y resonancia.

La elipsis como fundamento del microrrelato

La elipsis es más que una técnica narrativa: es el pulso oculto que sostiene gran parte de la microficción. Al omitir información, el autor no solo sugiere; invita al lector a intervenir. Octavio Paz señalaba que el silencio es parte del lenguaje; Roland Barthes recordaba que lo que dice el crítico es también creación; y Bajtín veía en el silencio un espacio polifónico, cargado de posibilidades. En Disonantes, esa tensión se hace evidente: lo no dicho pesa tanto como lo enunciado.

Cada microrrelato funciona como un enigma que el lector completa. Esta colaboración implícita transforma la lectura en un acto creativo, íntimo y participativo. Así, la elipsis no es solo economía verbal, sino un espacio de resonancia donde lo omitido se vuelve tan potente como lo presente.

1 comentario

Archivado bajo Uncategorized